"Voy a mantener la calma, aún por esta vez. No voy a dejar que me afecte..."

Pero él se encoge de hombros, indiferente, ésa no es su historia,
cuatro tipos de fluidos vertidos en el escenario sin ningún tipo de
medida ni reparo, pero él no tuvo nada que ver.

- ¡Hijo de puta!

Descarga el puño sobre la mesa, se hace daño. No sabe cuándo empezaron
las dificultades, pero mentir ahora se hace demasiado difícil.

Sale de allí. ¿Te has quedado con su cara? No
la volverás a ver. ¿Te gustaba poder contar con ella? Pues empieza ya a
echarla de menos.

¿Cuántas veces te ves capaz de cometer el mismo error, subnormal?

Ella ahora mismo es la protagonista de un decorado de adoquines
húmedos, fachadas corroídas por la lluvia de esta tarde -ya no llueve-,
tejados a dos aguas coronados por siluetas de gatos, compone la banda
sonora con sus pasos silenciosos, sólo piensa en el momento en el que
dará forma a aquello sobre el teclado.

Tú no estás ahí, pequeño. ¿Qué opinas? Lo echas
de menos, la echas de menos. Enhorabuena por el récord, llevas dos
minutos sin ella, cuatro meses ignorándola y ahora te da por ahí.
Obviaré el comentario...

Vacío en las cortinas. Un foco proyectado a su liviana figura en
vaqueros. Se detiene. ¿Qué ha hecho? Le quiere, por lo menos hace dos
minutos lo quería. Durante algo más de cuatro meses

no has pensado en otra cosa. "Quizás ahora viene el momento de cambiar
de escenario..." ¿Cómo va a ser eso? No, no puede ser. Se detiene. Las
manos a la cara, el pelo sobre los ojos. Cuatro líquidos que se han
venido revolucionando desde hace cuatro meses, el último su propia
sangre, eso fue demasiado. "No puedes con ello, acéptalo, has hecho
bien en marcharte." Pero llora, le quiere, "qué coño estoy haciendo¿?"

No lo aguantas más, ¿me equivoco? ¿escuchaste el
portazo? Tu orgullo, ha salido corriendo detrás de ella. ¿Vas a dejar
que se marche y que se lleve en el bolsillo el paquete de tabaco que te
iba a salvar esta noche de tus fantasmas en el bolsillo?

Se levanta del sillón y se añade a la escena.


----------Segundo acto----------

"¡Hijo de puta!" Gritó. Y desapareció de su vida. Pero ésto siempre ha
sido cosa de dos y él no quiso dejarlo ahí, para variar...

Un eco de pasos, ella se da la vuelta, desde el final de la calle aquel
hijo de puta se rompe las piernas por alcanzarla. Una hoja de calor que
atraviesa su garganta, el calor que se rompe contra el aire frío, su
voz que ha gritado su nombre. Pero daba igual, ella no se movía de allí.

Llegó hasta dónde estaba ella. Sólo el ruido de su respiración y un
suspiro impaciente. Cuatro líquidos que se derramaron para el dolor de
la joven en cuatro meses (qué conmovedor espectáculo!). Pasos, su
nombre gritado en la noche, respiración agitada y un suspiro
impaciente. En dos minutos ha pagado por todo.

"Sé hacerlo mejor."

¿Ya está? ¿Es todo lo que puede decir después de todo? Tuvo tiempo para
demostrarlo, no lo quiso. ¿Ahora qué vas a hacer tú? Entre las butacas
de las primeras filas nadie te está mirando. Él es el importante, lo
lleva siendo toda la obra. A nadie le has importado y tus frases de
actriz secundaria resonaron contra las paredes del salón de actos sin
audiencia ninguna hasta que irrumpiste con aquel "hijo de puta". Has
tenido dos minutos, dos minutos tuyos, -¿un exceso que te pertenezcan
viviendo tu propia vida?- y ahora él da éste giro y ¿dejarás que tome
otra vez las riendas de tus emociones? Ahora que lo has puesto todo en
su sitio, ahora que la calle es tuya.

"No lo pongo en duda. Pero ve practicando para la próxima." Se
permió sonreír. Cuatro meses sin tener ni putas ganas y hoy "ahí
tienes, memoriza mis dientes" una sonrisa perfecta. El último recuerdo.

Mañana la verás tan feliz y tan lejos de ti...

PD: se cierra el telón

Not too close... always hidden for you.^^